La cubierta de lana sirve para que no se moje la ropa del bebé y se tiene que utilizar sobre cualquier pañal de tela, sustituyendo al “hule”.
La cubierta de lana tiene un corte tipo calzoncito que se ajusta al cuerpo del bebé. El velcro ayuda a cerrar de manera óptima sin que apriete ni haya derrames.
Aunque la cubierta de lana se humedezca con el
pipí, no tiene porque ser lavado inmediatamente. La lana
junto con la lanolina (su propia grasa natural) repele la mugre
y olores y no permite que se desarrollen las bacterias. Es suficiente
con dejarlo oreando.
En caso en que la cubierta de lana se tenga que lavar,
se puede hacer a mano con agua fria. Se lava con champú de pelo seco y después se utiliza nuestra lanolina. Para esto coloque
unas gotas en un poco de agua tibia, sumerja la cubierta o déjela remojar una hora
y déjela secar en la sombra. (Cuando hace mucho calor
y se está en la casa se puede dejar al bebé sin
la cubierta y cambiarlo al momento en que se
orine. Sin embargo hay que hacer notar que este pañal
no acalora, se dará cuenta al momento de cambiarlo).
La cubierta de lana se debe tratar con nuestra lanolina antes
del la primera utilización. Cualquier otra lanolina en
el mercado mexicano es sintética (aunque se venda en
farmacias naturistas) de origen mineral y no proporciona las
propiedades que necesita la cubierta de lana.
Nota: Puede ser que la pipí se pase un poco las primeras dos o hasta tres veces cuando la cubierta es nueva porque la tela se cierra con el uso.
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