Lana: La lana es la primera fibra utilizada por el hombre. Ya los
egipcios y chinos criaban ovejas para la lana desde miles de
años antes de Cristo. Desde antes de que se inventara
la tijera se pizcaba la lana, todavía no era posible
rasurar a las ovejas. Actualmente, el país con mayor
exportación de lana es Australia, después viene
Argentina y Nueva Zelanda.
Propiedades
de la lana: La lana es térmica, esto quiere decir
que tiene un rango grande de temperatura en la que mantiene
agradable al cuerpo. La lana virgen absorbe humedad hasta una
tercera parte de su peso sin sentirse húmeda. Al mismo
tiempo, no se moja ya que las gotas de agua resbalan sin penetrar,
esto gracias a la lanolina. La lana virgen, con su lanolina,
no se carga electrostática mente por lo que no atrae
el polvo, más bien repele la mugre y los olores.
Cuidados: La lana posee una constitución
química muy parecida al cabello del hombre. Por lo que,
si se tiene que lavar, se puede hacer con champú para
el cabello a 30°C, sin tallar mucho, simplemente apretando
con la mano. No se debe secar al sol y mucho menos en secadora.
Algodón: El algodón es la fibra obtenida de de la bellota de la
mata del algodón. El algodón se sembraba en la
India desde 3 000 años antes de Cristo. De la India pasó
a China. Pero los incas también lo utilizaban en ese
tiempo. Entre los siglos 8 y 10 después de Cristo llevaron
los árabes el algodón de Persia al norte de África,
Sicilia y el sur de España.
Aunque el algodón es una fibra natural, su plantación
convencional es problemática y tiene un consumo muy grande
de agua y agroquímicos. El cultivo del algodón
ocupa el 1% de la superficie de total de la tierra dedicada
al cultivo. En ese 1% se ocupa el 20% de los agroquímicos
utilizados en el mundo.
Propiedades: El algodón
puede absorber 20% de su propio peso en humedad sin sentirse
mojado. Es muy agradable al tacto, deja circular el aire y permite
la transpiración. También es muy resistente a
la fricción, rasgaduras y al calor.
Cuidados: El algodón se
puede lavar sin problema alguno a 95°C y planchar a más
de 150°C.