Todo
empezó...
En
el año 2003 llegamos a México de Alemania sólo
como una pequeña familia (Diana es alemana, Armando mexicano).
Nuestra primera hija Anna Elisa había nacido en Alemania
en diciembre del 2001 y con ella comenzamos a descubrir muchas
experiencias que valen la pena y otras que no tanto, así
mismo como consejos, opiniones y maneras con respecto al embarazo
y a los bebés.
Pronto nos dimos cuenta de que una manera natural es el mejor
método para que los niños crezcan sanos, además
el más barato y práctico. Con esa idea comenzamos
en el 2003 con nuestras propias experiencias, a fabricar productos
para el embarazo, bebés y niños pequeños.
Nuestro
primer producto fue la silla alta Pappagallo. La cual vendimos
de casa en casa. Después siguieron las bolsas de dormir,
edredones, almohadas para amamantar y pañales de tela.
Aún sin tener listos estos productos fuimos a una convención
nacional de psicoprofilaxis organizada por ANIPP. Para este
entonces, ya había nacido nuestra segunda hija Erika
Marie y tenía casi dos meses de edad. Fue un parto en
casa de su Abuela en Cuernavaca atendido sólo por una
partera.
Al principio, a todo mundo le gustaban los productos y la idea
de los futuros productos pero no vendíamos casi nada.
Nuestro lema fue “tenemos lo que a todos les gusta y nadie
compra”. Con tiempo de sobra por las bajas ventas, comenzamos
a hacer toallas, baberos, cobijas de varios tipos, zapatitos,
mosquiteros, mandiles de lactancia, juegos de cuna, y otros
productos. La abuela, Elvia, al ver la montaña de productos
mal hechos, comenzó a meter su cuchara y a organizar
y entrenar a las costureras que teníamos. Esto subió
mucho la calidad de la costura y la apariencia. Junto con esto
sacamos el rebozo al mercado y les
pedimos a las instructoras que nos permitieran visitar sus cursos
para no dejar morir esa idea de productos que tanto les había
gustado. Con todo esto comenzamos a elevar las ventas. Sin embargo
nos faltaba el último empujón para sobrevivir
y eso lo logramos con una expo nacional, en donde arriesgamos
el todo por el todo. Unos meses antes de la expo, se unió
la tia Maria del Mar. La cual tuvo a su hijo, Giorgi, en agua,
dio pecho, lo cargó con rebozo y usó pañales
de tela.
Hoy en día continuamos en el mercado y creciendo. Queremos
llegar a ofrecer una línea completa con la mejor calidad
nacional e internacional. Estamos creciendo no sólo en
los productos sino también mejorando la calidad de los
ya existentes.
En otoño del 2008 abrímos la primera tienda tikibá® en Puebla.
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