¿Por
qué se debe de cargar a un bebé con rebozo?
La respuesta es fácil: Es cómodo, tranquiliza
al bebé y se le da el calor y el apapacho que le
falta después del nacimiento. Después de nueve
meses de embarazo
extrañan los bebés el contacto
con una persona. Los rebozos son no sólo prácticos,
sino que también fomentan el desarrollo del niño.
Esto lo afirman de igual manera doctores, parteras y padres.
Las
muchas ventajas de los rebozos (también al contrario
de muchas otras ayudas para cargar)
-
Los bebés que son cargados lloran menos y se vuelven
más pronto autosuficientes
- El bebé no tiene porque estar sólo en un
lugar. No importa si es para ir de compras, pasear, realizar
alguna labor: El bebé está siempre presente,
es parte de todo momento y le ayuda a descubrir el mundo.
- Los bebés cargados pueden integrarse más
rápido a la vida familiar.
- El cargar al bebé desarrolla su sentido del equilibrio.
- Un rebozo es cómodo para el bebé porque
no tiene cinturones, hebillas, botones o arillos que puedan
lastimar.
- Se fomenta el desarrollo corporal del bebé porque
este se estimula por contacto corporal y de la piel sobre
todo en los primeros nueve meses.
- Con el rebozo y las instrucciones apropiadas, se sienta
al niño con las piernas abiertas en posición
de ranita, la cual apoya correctamente a la espalda y procura
una postura correcta. Además, esta posición
ayuda a la formación postnatal de la cadera.
En
México, el cargar con rebozo es (desgraciadamente)
para algunas personas anti progreso, antiguo o de las marías
y por lo tanto mal visto. Si no son los padres es algún
pariente o conocido el que critica el rebozo o pone en duda
las ventajas que este tiene. O por prejuicios antiguos y
falsos como: no lo acostumbres a los brazos, a las niñas
no se les debe abrir de piernas, se le van hacer las piernas
chuecas y a deformar la espalda. Pero el que descubre el
rebozo no lo puede dejar.
¿Es
el rebozo mexicano? ¿Desde cuándo hay carreolas?
El
rebozo es de todas las culturas del mundo. Aunque no podamos
imaginarnos hoy en día, toda Europa cargó
con rebozo hasta que la reina Victoria de Inglaterra (1819-1901)
descubrió la recién inventada carreola y la
convirtió en admisible ante la sociedad. En ese momento
se puso de moda la carreola y con ella comenzaron a llorar
más los niños.
Fisiológicamente
el bebé es para ser cargado
Esta
afirmación la hizo el biólogo Bernhard Hassenstein
(nacido en 1922). Antes de él se observaban dos tipos
de crías.
- Los que permacen en el nido. Animales que en muchas ocaciones
nacen ciegos o sordos y que se quedan un tiempo en el “nido”.
- Los que dejan el nido. Animales que nacen listos e inmediatamente
se pueden levantar y abandonar el “nido”.
Este
científico observó que las crías de
los primates no entran en ninguna categoría. Se sujetan
del pelo de su mamá para ser cargados activamente.
Con el tiempo el hombre perdió el pelo y el niño
no se pudo agarrar más pero las caderas de nuestras
antepasadas eran mucho más fuertes y grandes, con
lo que proporcionaba una buena montura. Las mujeres fueron
evolucionando y los bebés también para ser
cargados pasivamente. Junto con esta evolución, todas,
pero todas, las culturas del mundo desarrollaron un tipo
de rebozo.
Todo
indica que los bebés esperan ser cargados. Los bebés
son capaces de soportar su peso con una buena técnica
de cargar. En el momento en que el bebé es levantado
de alguna superficie adopta la posición para ser
cargado. Levanta y dobla las rodillas y abre los brazos
y manos listo para sujetarse. Incluso las plantas de los
pies apuntan hacia adentro como cuando vemos a un changuito
colgar de su mamá. La espalda también es algo
redonda desde la posición fetal y no se puede de
repente enderezar para amoldarse a un colchón. Los
bebés son por naturaleza para ser cargados.
Mitos
populares
Durante
el transcurso del tiempo se juntaron varios factores para
llegar a la afirmación de ciertos mitos como: se
acostumbran a los brazos y ya no te dejan, se les cae la
mollera, se les enchuecan las piernas, se les daña
la espalda, no respira bien. Todos estos mitos son falsos.
Estos mitos se crean a partir de una mala observación
(la fisiología del adulto) y se confirman al no llevarse
a la experimentación. Para una explicación
de la falsedad de estos mitos, existen varios libros y estudios
recientes en donde se le dan muchas propiedades benéficas
e inesperadas al rebozo. Como comentario, recalcamos que
no todas las técnicas de cargar de las culturas son
anatómicamente correctas. Nosotros proporcionamos
las técnicas más modernas y probadas para
el buen desarrollo de su bebé.
Ventajas
del rebozo
Si
está insegura si el rebozo es lo apropiado para Usted
y su pequeño, observe a los niños que son
transportados de esta manera por sus padres. Estos niños
están observando con una alta concentración
e interés lo que los papás hacen o se encuentran
en un a gusto reposo. También se puede observar que
los niños disfrutan
el contacto corporal. El que
lo carga siempre tiene contacto con los ojos del bebé
y más grandecito, cuando se transporta en la espalda,
le basta un pequeño giro de cabeza para observarlo.
Cuando el niño esta en el rebozo, hace cada movimiento
que Usted hace. De esta manera comienza desde muy pequeño
a experimentar movimientos que de otra manera no tendría.
Contrariamente, se encontraría muy pasivamente acostado
en su cuna o carriola. Ya desde el vientre de la madre se
estimuló de manera similar al bebé y después
con el rebozo se le proporciona una cantidad de movimientos
estimulantes que nunca podría experimentar a tan
temprana edad con su propia fuerza.
El
rebozo tiene otra ventaja: Su bebé con su posición
activa y erguida no tiene el sentimiento de haber sido nada
más entregado. En la cuna o carreola, aún
cuando su bebé no está consiente, está
en una posición “impotente”. Está
recostado sobre la espalda y depende de que alguien se acerque
a él. Con el rebozo es parte del suceso y vive desde
el comienzo.
Manos
y cabeza libres
Imagínese
la siguiente situación. Su bebé llora desesperadamente
y usted tiene alguna labor en el hogar o que atender el
teléfono o a una visita o incluso quiere realizar
alguna actividad relajante o recreativa. Por un lado no
quiere seguir el consejo de dejarlo en un cuarto lejos de
donde escuche los chillidos hasta que se canse y duerma
y por el otro lado no logra completar ninguna labor. Toma
al bebé un rato y ya que lo siente tranquilo lo trata
de recostar y al momento vuelve a llorar. Después
de unas horas, ha cargado demasiado y los minutos aislados
no han sido suficientes para hacer nada. En estos casos
el rebozo le ayuda a realizar muchas actividades y tener
al niño presente y entretenido mientras observa el
mundo con seguridad.
Algunos
consejos
-
No use tacones mientras carga a su bebé. El peligro
de tropezarse es alto.
- Ayúdele a otras personas a aprender a usar el rebozo.
- El cargar con rebozo también ayuda a calmar el
cólico de los niños. La posición erguida
relaja la musculatura del abdomen y el movimiento y calor
reduce el cólico.
- Para visitar lugares muy fríos, cómprese
un abrigo amplio en donde quepa su bebé amarrado
a su abdomen. Ciérrelo de manera que lo cobija y
al mismo tiempo respire.
En
caso de algún tipo de enfermedad, pruebe el rebozo.
No importa que el niño tenga casi tres años
y varios meses de no haberlo cargado nunca más. A
los niños grandes póngaselos en la espalda
y que alguien le ayude a controlar su posición y
vigilar que nada oprima en las piernas. Los niños
encuentran la tranquilidad y confianza para dormir sin llorar
ni despertar. Además logran respirar mejor y se mantienen
calientitos. Pruébelo y verá que se recupera
más pronto y además no pierde usted tiempo
al lado de él en la cama porque no logra dormir.

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